Caminar es un juego

Caminar era un juego. Sus pies se sucedían sobre el asfalto mojado, pisando siempre más fuerte cuando la suela de la zapatilla impactaba con cada charco que no lograba esquivarla, todos. Le gustaba escuchar el minichapoteo bajo sus pies, a cada paso que daba. Mordía sin cesar la bufando blanquiazul con la que se protegía todo, menos sus helados pómulos y su congelada nariz. Sacaba las manos de los bolsillos y jugaba a romper el aire con un paso militar. Sentía el frío entre sus dedos y eso le centraba tan sólo en el aire que corría entre ellos. Volvía a guarecer sus gélidas manos... y... simplemente... disfrutaba del calor que regalaban sus bolsillos. Y así, el camino, le era más corto, o al menos lo parecía. Divagando, como sólo él sabía escapar en su mente, entre hilos perdidos enlazando ideas. Exhalabaa un vaho que proyectaba directamente sobre las farolas de la calle que se abalanzaban al paso, imaginaba en esas nubes antiguas escenas de cine mafioso, de cabareteras escondidas en callejones oscuros, correosas por ser las únicas testigo de cualquier crimen innecesario o cuasi absurdo, o merecido. Le gustaba mirar a la gente a los ojos, continuamente intercambiaba miradas con todo el mundo que se cruzase en su andar. Casi había aprendido a leer en la mente de las personas con sólo mirarlas un instante. Y entonces se imaginaba trágicas o memorables historias de cada uno de ellos, adivinaba sus deseos, o los creía adivinar, creía ser adivino y sólo era un loco perdido voluntariamente en su imaginación desbordada. Mientras tanto... seguía caminando. Intentaba no caer por cada precipio que encontraba entre el bordillo y la acera, y paso tras paso, como un equilibrista sonámbulo, ponía bandas sonoras a su vida. Los zócalos y baldosines del suelo se convertían en aclamados escenarios de circo, o en junglas peligrosas dispuestas a agradecer con aventura la visita de los soñadores. Cuando no era equilibrista, era unitario de color. Nada de líneas. Solo pisar en huecos de un sólo color... y eso... a veces puede resultar con más de una dislocación de tobillo. Para él, caminar......era un juego."

3 comentarios:

aLba * dijo...

para los dos , volar .... era la realidad :)

MâKtü[b] dijo...

me encanta jugar!!

Mi otra realidad dijo...

Asi que caminar era un juego!!!
pero era la realidad o la fantasia???