Odiaba todo cuanto te rodeaba, todo cuanto abarcabas.
Odiaba tu pelo, tu media sonrisa, tu mirada pícara, odiaba el olor de tu piel, odiaba como mirabas a otros, como nunca "otros" era yo.
Tanto te odié, que al final... te amaba,
y acabé odiandome por no haberte amado antes.