Desenfreno a escondidas.
Con la luz medio encendida.
Desnudándos la piel
como prendas descosidas.
Tu garra sobre mi espalda,
como águila con su guerrero,
tatuaje a cuerpo entero...
de sus besos, de sus ruegos.
Aparece en mi la bestia
escondida tras la letra,
y me enciendo como vela
prendida
en un provocado incendio.
Resolviendo las preguntas,
que me hiciste el otro día...
puede que no haya respuesta
si está loca el alma mía.
Que me enciendo si me tocas,
y me derrito yo en tu boca
y no recuerdo más de ayer,
que los platos al caer
sobre mi espalda,
mientras de nuevo...
me iba,
con la furia a la deriva.
Mientras de nuevo...
me iba.
Déjame atarte a mi cama!
con los lazos de ésta trama!
Y yo dejo que de mi hagas!
ésta noche tu pirata!
Pero no te prometo nada,
pues de puertos algo entiendo,
y es que voy donde va el viento
cual veleta buscando sueños.
Puede que sólo un día más,
y me canse y de la vuelta,
puede que vuelva a empezar,
como otros días en cualquier bar.
Atándome a la esquina,
apoyado sobre la barra,
vigilando toda mirada
que intenté acechar mi alma.
Puede que me vuelva a ir.
No te prometo nada.
Probablemente sea así.
Probablemente.
Disfruta conmigo esta noche!
tan sólo nos queda el deseo!
de amarnos como delincuentes!
resolvamos con nuestros dedos!
Relaja tu espalda sobre mi
que yo seré tu almohada,
y seguiré pintando aromas
en el lienzo de tu alma.
No te prometo nada.
Pero hoy estoy aquí.
Al menos sabes que no miento.
Tan sólo soy así.
Grande Calamaro. - con su música de fondo... siempre salen bares! jaja